Cantabria es
una región de mucha importancia histórica y una
hermosa comunidad autónoma uniprovincial de España.
Limita al este con el País Vasco, al sur con Castilla y
León, al oeste con el Principado de Asturias y al norte
con el mar Cantábrico.
Posee un clima oceánico húmedo y temperaturas moderadas,
fuertemente influenciado por los vientos del océano Atlántico
que se encuentran con las montañas. La precipitación
media es de 1.200 milímetros, lo que permite el crecimiento
de frondosa y atractiva vegetación.
Con una superficie de 5.221 kilómetros cuadrados, disfruta
de una población que llega a los 581.215 habitantes, siendo
la región más rica del mundo en yacimientos arqueológicos
del Paleolítico Superior.
Los primeros signos de ocupación humana datan del Paleolítico
Inferior. Se destacan en este aspecto la pinturas de la cueva
de Altamira, de entre el 16.000 y 9.000 a. de C. y que han sido
declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Esta hermosa región, posee 166 kilómetros de costas,
y existen en ella, tres zonas bien diferenciadas como: La Marina,
La Montaña y Campoo y los valles del sur pertenecientes
a las cuencas del río Ebro y del Duero.
Rodeada de montañas y con encantadores paisajes, esta zona
es sin duda un sitio muy atractivo para distenderse, descansar
y recorrer las diversas propuestas históricas y culturales
que nutren esta ciudad de tradiciones.
Debido a la Corriente del Golfo, disfruta de una temperatura mucho
más suaves que las que les correspondería por su
latitud. La región disfruta de un clima oceánico
húmedo, con veranos calurosos e inviernos no muy frescos.
Las precipitaciones se sitúan en torno a 1200 milímetros
anuales en la costa, aumentando los valores en las zonas montañosas.
Los ríos cántabros son cortos, rápidos y
poco caudalosos y sus recorridos suelen ser perpendiculares a
la costa, si exceptuamos el río Ebro, y poseen un caudal
más o menos persistente a lo largo de todo el año.
Los distintos niveles de la región y sus ríos dan
lugar a diversos verdes que forman bellísimos paisajes
ofreciendo además, una gran diversidad vegetal. Cantabria
se caracteriza por tener bosques de especies frondosas y caducifolias,
como son el roble y el haya. No obstante la acción humana
desde tiempos remotos ha favorecido la creación de pastos,
propiciando grandes superficies de pastizales y praderías
que alimentan al ganado vacuno.
Ferias
y fiestas tradicionales
Cantabria es una ciudad muy festiva, alegre y entusiasta, al igual
que el resto de las ciudades y provincias españolas; es
por ello, que aquí podrá disfrutar de diversas y
variadas ferias, fiestas y eventos. Las más frecuentes
celebran festejos en torno a San Juan y San Miguel.
El segundo domingo de agosto se celebra en Cabezón de la
Sal el Día de Cantabria, por ellos se realizan multitud
de actividades tradicionales como el juego de los bolos, arrastre
de bueyes, mercados de artesanía y representación
de danzas y música cántabras. Es considerado además,
una celebración de Interés Turístico Nacional.
Además, el día 28 de julio se celebra el Día
de las Instituciones de Cantabria en Puente San Miguel (Reocín).
En cuanto a ferias, se destaca la Feria de Ganado de Torrelavega
donde se reúnen para la compraventa de todo tipo de ganado
de la región y parte de las regiones cercanas, siendo el
principal producto el vacuno.
Asimismo, por toda la región se celebran ferias ganaderas
y de productos típicos que congregan a los vecinos de la
comarca.
Gastronomía para deleitar a turistas y lugareños
Maravillosos platos existen para complementar las tan agraciadas
visitas que se realizan durante una estadía es esta ciudad;
entre ellos, platos sabrosos, deliciosos, suculentos y nutritivos,
y como siempre, acompañado de extraordinarios postres y
sabrosos vinos.
Dentro de los platos tradicionales o típicos de la ciudad,
no debemos dejar de probar: cocido montañés, que
se realiza a base de alubia y berza, cocido lebaniego, a base
de garbanzos, marmita, sorropotún y olla ferroviaria, que
son los platos típicos y fuertes de la región.
Carnes: de vaca, buey, ciervo, corzo o jabalí. Preparadas
a la parrilla, estofadas o con legumbres.
La reputación ganadera de la región y sus favorables
condiciones para la cría de bóvidos hizo que la
Unión Europea aprobase la denominación «carnes
de Cantabria» como indicación geográfica protegida
para las carnes de vacuno de determinadas razas autóctonas,
por lo que recomendamos cada plato que la incluya ya que no dejara
de sentirse agradecido ante el sabor y el perfume de cada plato.
Pescados y mariscos: no deje de probar las deliciosas anchoas
de Santoña, Colindres, Laredo y Castro-Urdiales, rape,
merluza, lubina o lenguado, chicharro, sardina, boquerón,
bonito del norte, dorada, besugo, cabracho, salmonete además
de los peces de río como trucha y salmón. En cuanto
a marisco debemos destacar y recomendar: las almejas, mejillones,
muergos (navajas), berberechos, nécoras, centollos, percebes,
cigalas, langostas, caracolillos y bogavantes.
Postres: ¿cómo elegir solo uno?, cuando en verdad
son todos excelentes; entre ellos recomendamos: quesadas y sobaos
pasiegos, frisuelos y cojones del Anticristo en la zona lebaniega
(similares a las crépes), corbatas de Unquera, polkas en
Torrelavega (ambos consisten básicamente en hojaldre),
sacristanes en Liérganes, Picatostes en Limpias, Palucos
de Cabezón de la Sal y pantortillas de Reinosa.
Quesos: de excelentísima calidad, muchos ellos con denominación
de origen, debemos recomendar el queso picón de Bejes-Tresviso,
quesucos de Liébana, y queso de nata, entre muchos otros.
Bebidas: sidra de manzana, orujo de Liébana, chacolí
y tostadillo de Potes. Hay dos denominaciones vinos de la tierra:
Costa de Cantabria y Liébana.
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