Palencia forma
parte de la comunidad de Castilla y León, es la capital
de la provincia del mismo nombre, y se sitúa en la llanura
de Tierra de Campos, en la orilla del río Carrión.
Esta ubicada a 749 metros de altitud, y se encuentra a 235 kilómetros
de Madrid.
Con una superficie de 94.95 kilómetros, cuenta con 82.286
habitantes y disfruta de una clima mediterráneo continentalizado,
ligeramente oceanizado debido a su relativa proximidad al mar
cantábrico.
Las temperaturas son particularmente frescas debidas a su relieve
circundante, siendo una de las capitales más frías
de España. La temperatura media de enero es de poco más
de 0°C y la de agosto de 20°C, y rara vez llega a 40°C.
Palencia está enclavada en la zona norte de la submeseta
norte. Se sitúa en el hermoso valle del río Carrión
cerca de su desembocadura en el río Pisuerga, que forma
dos islotes.
Palencia dispone de un monte con 1438 hectáreas de robles
y encinas a 6 kilómetros de distancia. Los palentinos lo
llaman "El Monte el Viejo". Este monte, es ideal para
el esparcimiento y ocio de la población, y es accesible
por una carretera y un carril-bici. La vegetación está
formada por encinas y robles y a medida que se desciende en altitud
la vegetación es más copiosa. Aquí se hallan
ciervos autóctonos los cuales pueden ser alimentados por
los propios visitantes. Además el Monte el Viejo dispone
de varias instalaciones: para ejercitarse, como también
para deportistas, piscinas municipales, un bar y un restaurante,
un refugio y las famosas Casa Pequeña y Casa Grande; esta
última es una posada del siglo XVI.
El Placer de la cocina en Palencia
En la cocina palentina, se destacan muchos platos que contribuyen
a fortalecer su marcada tradición y su cultura. Entre ellos
debemos mencionar el tan preciado y sabroso asado, y de las fértiles
tierras que rodean a la capital se obtienen los múltiples
ingredientes que luego darán lugar a suculentos platos
destinados a sobrellevar los rigores de los fríos días
de invierno.
La cocina palentina se nutre de numerosos platos calientes, como
sus tradicionales sopas de ajo, o la clásica sopa castellana,
elaborada con pan de hogaza, agua, aceite, ajo y pimentón,
todo ello aderezado con tacos de excelentísimo jamón
serrano y huevos escalfados. Y además, no es de extrañar
que el pan sea el ingrediente principal de este plato, puesto
que es casi una tradición y costumbre en toda la provincia.
Asimismo, a la hora de comer, le recomendamos no olvide probar
el pan de Nogales, el pan bonito, el lechuguino, los molletes,
las tortas de chicharrones y otras muchas clases de panes, hechos
con las maravillosas harinas de los trigos de Tierra de Campos.
De
las sabrosas y variadas carnes, la estrella es la perdiz, aunque
también tiene su importancia la codorniz, que en estas
tierras se considera como un manjar de reyes. El lechazo contribuye
a las delicias para los paladares más exigentes, y en temporada
de matanza podrán degustar unas deliciosas morcillas de
sangre, de la misma sangre que luego se convierte en ingrediente
esencial de la sopa negra. Las carnes se preparan a la plancha
o a la brasa.
También debemos citar la excelente y sabrosísima
carne de conejo o vacuna a la cerveza.
Otras
delicias de mar, complementan los platos de los palentinos, donde
podemos además saborear truchas que se preparan solas o
con jamón, como en el resto de la Comunidad. Pero si hay
un fruto de río por excelencia es el cangrejo. Después
de su disminución durante unos años parece que se
recupera y se tiene la esperanza de que el Festival Internacional
del Cangrejo de Río, que se celebra en Herrera de Pisuerga,
alcance el esplendor que se merece. En cuanto a su riqueza hortícola,
son excelentes las patatas del Valle de Ojeda. También
son excelentes la menestra o el pisto, que puede degustarse en
primavera, cuando abundan y están en sazón las hortalizas.
Dulces
para todos
Recomendamos
probarlos todos; entre ellos, no olvide disfrutar de las agraciadas
jaleas de frutas autóctonas, como los arándanos,
o el queso (sobre todo de oveja), o los magníficos productos
de repostería que están más elaborados como:
pelusas, rosquillas de palo o magdalenas, de la Nava; tortas de
Osorno; Amarguillos de Villoldo; galletas de Aguilar de Campoo;
almendrados o mantecadas de Carrión.
Vinos
El más apropiado en Palencia es el adscrito a Denominación
de Origen Cigales, a la que pertenece el municipio de Dueñas.
También existe, licores autóctonos, destinados a
facilitar digestiones pesadas. Algunos ejemplos son el clásico
licor de endrinas, licor de nueces, de moras o de guindas.
Qué
probar:
• Bollos de Frechilla
• Cangrejo de río de Herrera
• Carne de Cervera
• Carne de perdiz y codorniz
• Cecina de Villarramiel
• Jaleas de arándanos o ráspanos
• Quesos de oveja
• Licor de endrinas, de nueces, de moras, de guindas…
• Lechazo
• Mantecadas de Carrión
• Pan de Nogales
• Patatas del Valle de la Ojeda
• Asado de cordero
• Chuletón
• Codorniz guisada o en escabeche
• Pisto
• Sopa castellana y sopa negra
• Tortilla de manzana o de miel