 |
Zamora, es
la tierra del Románico y del Romancero, es la capital de
la provincia de Zamora, y se encuentra al noroeste, cerca de la
frontera con Portugal. Pertenece a la actual comunidad autónoma
de Castilla y León, y es atravesada por el río Duero
de este a oeste.
Se encuentra a 250 kilómetros de Madrid y a solo 93 de
Valladolid, disfrutando de una superficie de 10.5 kilómetros
cuadrados con una hermosa población que asciende a 66.138
habitantes.
Zamora tiene un clima mediterráneo continental, con inviernos
fríos y veranos cálidos. Las lluvias se concentran
principalmente en la primavera y el otoño, habiendo por
el contrario una marcada sequía estival.
Arte, Cultura, y escenarios monumentales que hay que conocer en
Zamora…
Esta hermosa ciudad se destaca por su importante, numeroso y excelente
arte románico, donde su referente es la catedral, que fue
construida entre los años 1151 y 1174, con su característica
influencia bizantina.
Zamora posee una exquisita riqueza monumental levantada principalmente
en el siglo XII, indiscutiblemente la Edad de Oro para la ciudad.
Muchas construcciones románicas la sitúan como la
ciudad española que cuenta con el mayor número de
restos de este arte, lo que la hace llamarse la Ciudad del Románico.
Los monumentos más representativos son:
• La Catedral de Zamora, que data del siglo XII.
• Junto la catedral se asienta la iglesia de San Claudio
de Olivares.
• También debemos nombrar: La ermita de Santiago
el Viejo, la iglesia de San Pedro y de San Ildefonso, la Iglesia
de San Isidoro, la iglesia de La Magdalena, la iglesia de San
Cipriano, Santa Lucía, Santa María la Nueva y las
situadas en las pueblas medievales o burgos: la iglesia de La
Horta, Santo Tomé, la iglesia de San Vicente, la iglesia
de Santiago el Burgo y la iglesia de San Juan de Puerta Nueva,
que completan la extensa relación de edificios monumentales
religiosos de Zamora, que ofrecen un amplio atractivo monumental
e histórico.
Además, hay censadas un total de 24 iglesias románicas,
desde el s. XI al s. XIII, las cuales recomendamos tener en cuenta
en su visita, pero, asimismo, debemos decir, que los edificios
religiosos no son los únicos de interés que hay
en Zamora. El antiguo Ayuntamiento, la casa-palacio de los Condes
de Alba y Aliste, el castillo, las murallas de época de
Alfonso III y Fernando I, el antiguo hospital y el espléndido
puente sobre el río Duero construido en el siglo XII y
que tiene 16 arcos, son con una gran lista de monumentos modernistas
de amplias características y valor histórico.
Celebraciones y festividades en Zamora:
Semana Santa: esta la celebración está declarada
de Interés Turístico Internacional, por la enorme
importancia que tiene, no sólo en su ciudad, sino también
por la repercusión fuera de ella. Su duración es
de algo más de una semana.
Esta como el resto de las fiestas típicas, son la fiel
representación de las tradiciones y costumbres que definen
la personalidad de cada pueblo.
El rito de la fiesta como cultura, va asociado al folclore, la
gastronomía, la música, los trajes, la artesanía
y todos aquellos aspectos que rodean cualquier tradición
festiva.
Zamora posee una riqueza y diversidad excepcional, lo que permite
encontrar en cualquier época del año una celebración
digna de visitar y recomendar.
Aún hoy, las fiestas tradicionales, conservan un fuerte
sabor popular ligadas a antiguas creencias y ritos ancestrales,
por ello debemos recomendarlas e invitarlos a disfrutarlas:
Las referencias festivas de Zamora se centran, sobre todo, en
la época primaveral y antes del verano, donde coplas y
disfraces inundan las calles de la ciudad, hasta el tradicional
entierro de la sardina que da por terminada la fiesta. El triunfo
de la Cuaresma, impone siete semanas donde apenas hay fiestas
que destacar.
La primera gran fiesta zamorana llega con la Semana Santa, en
la que la ciudad se destaca en toda Castilla por belleza.
Durante mayo, es tiempo de romerías; todas ellas de larga
tradición y animada participación popular.
Frente a estas fiestas propiamente religiosas, al comienzo del
verano, la ciudad se llena de bullicio, color y alegría
con las Ferias de San Pedro, que además son muy importantes
y tradicionales convocando al pueblo.
El buen comer. Tierra del pan y del vino
Zamora
es la tierra del buen pan, del maravilloso vino, y todo un elenco
de productos autóctonos, ganaderos y agrícolas,
que la prestigian, y la enaltecen.
En la cocina zamorana llaman la atención sus carnes, sobretodo
el asado de cabrito, tostón o cochinillo que están
presentes en todos sus fogones. La ternera de Aliste, Sayago o
Sanabria, gozan de un merecido prestigio que se consigue gracias
a la calidad de la raza y al sistema ecológico de producción.
Asimismo, debemos destacar platos como: la liebre guisada y el
conejo asado al ajillo, que alternan con las perdices, las codornices
y las palomas.
Los jabalís son cada vez más frecuentes y su carne,
acompañada de puré de manzanas cocidas, es una especialidad
interesante.
Truchas de Sanabria, cangrejos de río y clásicas
preparaciones de bacalao al ajoarriero, alternan con el pescado
gallego.
De la huerta, los mejores productos, y los mas selectos, como
los garbanzos de Fuentesanto, o los habones de Sanabria, los espárragos
de la Guareña o las setas de cardo de secano, níscalos
de los pinares o boletus de los montes.
Además, el uso del ajo, en tierras zamoranas es toda una
institución que, durante las fiestas de San Pedro, se le
dedica su propia feria como homenaje a su frecuente presencia
en las elaboraciones culinarias típicas.
Quesos,
embutidos y dulce
Aquí cobra protagonismo especial como en otras ciudades,
el exquisito queso de oveja de Zamora, sujeto a Denominación
de Origen e ideal para acompañar el buen pan de la región.
También hay muy buenos embutidos: chorizos, farinatos o
salchichones que conforman un excelente repertorio de chacinas.
Entre los manjares dulces debemos recomendar los clásicos
rebojos zamoranos, los aceitados, borrachos, feos, empiñonados...
Un placer para los sentidos en la tarta del Císter, elaborada
por las monjas de Benavente, que hace las delicias de los golosos.
Vinos
Zamora es zona de buen vino. En la mesa suelen estar presentes
los adscritos a la Denominación de Origen Toro. Vinos de
alta graduación y fuerte carácter.
Recomendamos
probar las siguientes delicias tradicionales:
• Ancas de rana
• Cordero asado
• Espárragos de la Guareña
• Pulpo a la sanabresa
• Arroz a la zamorana
• Asado de cabrito, tostón, o cochinillo
• Truchas sanabresas
• Garbanzos de Fuentesano
• Bacalao a la tranca
• Merluza rellena.
|
|
|